San Gervasio está en el centro de la isla, a unos 15 km del centro de San Miguel, más o menos 20 a 25 minutos en auto. Tomas la Carretera Transversal (la que cruza la isla de poniente a oriente) y a mitad de camino hay una desviación al norte, señalizada, que te mete por un tramo de terracería hasta la entrada. Para llegar tienes tres caminos: auto rentado o scooter si quieres libertad total, taxi (acuerda el precio antes y pregunta si te espera para el regreso, porque en la salida no siempre hay taxis rondando), o un tour con transporte incluido desde tu hotel. Si llegaste en ferry sin coche, el tour o el taxi son lo más práctico.
Abre todos los días por la mañana, y conviene llegar temprano, apenas abre, por dos razones muy concretas: al mediodía el calor pega duro y los moscos de la selva de San Gervasio son legendarios. Los horarios y días de apertura pueden cambiar por temporada, así que confírmalos antes de ir. Revisa también el clima en Cozumel para elegir un día sin lluvia, porque los caminos de tierra se enlodan.
Qué llevar, en orden de importancia: repelente de mosquitos (en serio, es lo primero), agua, protector solar, gorra o sombrero y calzado cerrado y cómodo para los caminos de piedra y tierra. Lleva efectivo en pesos para la entrada, porque hay más de una cuota (la federal del INAH y una cuota de acceso local) y no siempre aceptan tarjeta. El costo total suma esos cargos y cambia con el tiempo, así que consulta el precio actual antes de ir; si tomas un tour, revisa si la entrada ya viene incluida o se paga aparte.
San Gervasio se recorre en hora y media a dos horas, así que cabe de sobra en medio día y te deja la tarde libre para el mar. Muchos lo combinan con playa o snorkel: échale un ojo a los clubes de playa de Cozumel, a El Cielo o a Chankanaab. Si te laten los cenotes, cerca de las ruinas está el cenote Jade Cavern, un nado en cueva que suele reservarse por separado; pregunta por él al planear el día. Para armar el plan completo, mira todos los tours en Cozumel.