El ferry sale del muelle de Playa del Carmen, a unos pasos de la Quinta Avenida, entre las calles 1 Sur y Benito Juárez. Es fácil de encontrar a pie desde el centro, pero si llegas manejando desde Cancún, Tulum o el aeropuerto, el punto clave es dónde dejas el auto. Alrededor del muelle hay estacionamientos privados por hora y por día; los de la primera cuadra cobran más por la cercanía, y a un par de calles el precio baja. Deja el auto ahí y cruza como pasajero: para la mayoría es más simple y más barato que subir el auto a la isla.
¿Y si quieres tener auto en Cozumel? Tienes dos caminos. El práctico para casi todos es cruzar sin auto y, ya en la isla, rentar uno o moverte en taxi para lo que necesites; la isla es chica y se recorre rápido. El otro camino es llevar tu propio auto en el ferry de carga, que es un servicio distinto: no sale del muelle de pasajeros, sino de la terminal de Punta Venta (Calica), al sur de Playa del Carmen, y lo operan transbordadores de carga con pocas salidas al día y horarios que cambian. Solo tiene sentido si vas a quedarte varios días y de verdad necesitas tu propio vehículo; para un viaje corto casi nunca compensa el costo ni el tiempo. Consulta el horario y la disponibilidad del ferry de carga antes de contar con él.
Cruzar con niños es sencillo y el trayecto es corto, pero ayuda ir preparado. Lleva agua y un snack, y si alguien se marea con facilidad, siéntense en la parte baja y central del barco, donde se siente menos el movimiento, y eviten ir mirando el celular durante el cruce. Las carriolas suben sin problema y hay espacio para maletas. Si el mar está picado (más común en temporada de nortes y frentes fríos), el ferry se mueve más de lo normal; no es peligroso, pero con estómagos sensibles conviene un antimareo antes de zarpar. Antes de planear el día, échale un ojo al clima en Cozumel, porque el viento y el sargazo cambian según la temporada.